INERCO Colombia ha celebrado un webinar centrado en el análisis y valoración del sistema de Evaluación Ambiental en Colombia, una reflexión conjunta para la que se ha contado con un amplio abanico de panelistas de primer nivel en torno a un tema clave para la ejecución de proyectos.

La cita, moderada por Gabriel Medina, Gerente Técnico de INERCO Colombia, contó con la participación de Luis Gilberto Murillo, Ex ministro de Medio Ambiente de Colombia (2016 – 2018);  Eduardo Uribe, ex viceministro de Ambiente de Colombia (1994); Rodrigo Jiliberto, Economista y Consultor internacional sobre a análisis estratégicos de Medio Ambiente y políticas públicas; Esther Valdivia, Directora de Medio Ambiente de INERCO, y Roberto Cárdenas, Director del Área de Estudios Ambientales de INERCO Colombia.

Como comenta Gabriel Medina, el sistema de licenciamiento ambiental definido después de la promulgación de la ley 99 de 1993 (resultado del marco general definido por la constitución del año 1991) se ha vuelto cada vez más complejo y en particular la elaboración del Estudio de Impacto Ambiental (EIA), “pese a los procesos de mejora que ha vivido, hay falta de estructura en el desarrollo normativo ambiental en Colombia, con un alineamiento de las funciones nacionales y regionales”.

Luis Gilberto Murillo destacó a Colombia como país pionero en aspectos ambientales a nivel gubernamental, desde los primeros pasos en 1968, “ con la creación del El Instituto Nacional de los Recursos Naturales Renovables y del Ambiente (INDERENA)” a las reformas institucionales de 2010 y 2011, “que trajeron consigo la creación de la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (ANLA), otras herramientas y una serie de normas. Aquí toma fuerza la gestión ambiental de los distintos sectores”.

En este sentido, el ex Ministro de Ambiente de Colombia afirma que el sistema de licenciamiento actual ha venido a la par “por demanda que parte de la política, sobre todo entre empresas, ciudadanía y la respuesta institucional ha sido muy reactiva, no ha sido proactiva, no hemos podido anticipar futuros desafíos y eso es un pendiente que afecta al sistema”.

Eduardo Uribe, por su parte, recordó la ola ambiental que vivía Colombia en los años 80, “de la que bebió la Constitución de 1991, que recogió ese sentimiento internacional sobre la importancia del medio ambiente como estrategia de generación de bienestar social”.

“En estos años, ha habido progresos. Dos pasos adelante, uno para atrás… pero el cambio y el progreso ha sido inmenso. Gracias a las críticas se mejora, pero el cambio ha sido galáctico en temas de construcción de sociedad más respetuosa con el entorno ambiental y comunidades, los menos favorecidos y vulnerables”, apunta el ex Vice Ministro de Ambiente.

Rodrigo Jiliberto aportó el punto de vista de Chile en este proceso de licenciamiento, inexistente hasta la llegada de la Democracia en los años 90 del pasado siglo, pero con importantes avances desde entonces “con un contexto internacional que hizo que Chile lo incluyese en su día dentro de su proceso de democratización.

Esther Valdivia, por su parte, destacó la visión europea del Medio Ambiente, con especial énfasis desde la Directiva Europea de Evaluación de Impacto Ambiental de Proyectos de 1985 y sus continuas mejoras.

Roberto Cárdenas, desglosó la evolución y proceso de aprendizaje continuo en Colombia en este capítulo ambiental, “un ejercicio de diálogo constructivo y participativo entre todos los actores, que permite ver las sensibilidades y preocupaciones de cada agente”.

Desafíos actuales respecto a los Estudios de Evaluación Ambiental

El actual sistema de Evaluación Ambiental en Colombia se enfrenta a grandes retos según todos los panelistas. Como reconoce Eduardo Uribe, es importante buscar una visión global e integral de los estudios, “porque no podemos dar visto bueno a los EIA de forma independiente, sino que deben conducir a desarrollos regionales sostenibles”.

En esta misma línea, Luis Gilberto Murillo destacó la importancia de saber qué modelo de desarrollo se quiere seguir, “el énfasis, debe estar en que se entienda el papel que realmente juega el EIA y que, además de eso, el país avance en una discusión en su hoja de ruta y discusión, pero hay que darle herramientas a mecanismos como la Evaluación Ambiental Estratégica”.

Además, Murillo evidenció el que, a su juicio, es un riesgo actual latente: “Estamos en un riesgo en el que decisiones técnicas se vean afectadas por el mismo temor para justificar posiciones políticas. En esta nueva etapa de más participación ciudadana es el problema de fondo que se debe asumir tanto en Colombia como en cualquier otra parte”.

Rodrigo Jiliberto fue más crítico, con especial interés en aportar mayor credibilidad a este mecanismo institucional ambiental. Así, abogó por un cambio estructural que implique más a la sociedad a la hora de saber qué proyecto es válido: “Hay que institucionalizar la deliberación con un proceso de construcción social del riesgo. Tenemos la construcción del riesgo técnico, pero debe ser integral y la sociedad debe aportar su visión para que también sea tomada en cuenta”.

En esta misma línea se manifestó Esther Valdivia, quien apuntó la necesidad de contar con un soporte técnico “muy bien documentado para proyectos de cariz más social”.

El papel de la Autoridad Ambiental en Colombia

Eduardo Uribe apuntó también a la necesidad de que la Administración colombiana dé un paso más en el capítulo ambiental: “Porque para que el desarrollo ambiental sea alto, los ministerios sectoriales deberían tener la responsabilidad de asegurar el buen desempeño de los proyectos, no de la tramitación administrativa exclusivamente”. “No sólo se trata de poner una oficina que tramite EIA, sino que esa oficina debe garantizar el alto desempeño ambiental y no dejarlo sólo como espacio para conseguir las licencias”.

En esta misma línea se pronunció Rodrigo Jiliberto, quien apuntó a la necesidad de una política estratégica sectorial. “Cuando se tenga claro eso, será más sencillo para afrontar proyectos, pero hacen falta políticas de sostenibilidad, una mirada más estratégica de de sostenibilidad en cada sector”.

Roberto Cárdenas aportó su visión experta como responsable Ambiental en INERCO Colombia y destacó la valía de los agentes locales, “con un conocimiento de lo local muy valioso y que aportan muchos elementos sensibles para la toma de la decisión”. “Es muy productivo trabajar con ellos para saber el enfoque del estudio y los manejos que se realicen, pero a veces se les margina de los procesos de evaluación y no sienten que les escuche al emitir sus conceptos más cercanos y directos”.

Propuestas de mejora para el Licenciamiento Ambiental en Colombia

Los expertos participantes en el webinar de INERCO sobre el análisis y valoración del sistema de Evaluación Ambiental en Colombia apuntaron a la necesidad de hacer de este proceso algo más deliberativo, político, democrático y simple desde el punto de vista técnico.

Rodrigo Jiliberto considera que el camino es claro: “O se camina por esa vía o esto termina parado en los tribunales. Y no puede ser que cada proyecto termine en los tribunales, las empresas están muy solas frente al mundo y el peor camino es tecnificar más el proceso”.

Asimismo, apuntó al rol de las empresas en este proceso, “que están empezando a hacer las cosas bien, a entender los territorios y sus circunstancias. Y deben responder a esta pregunta ¿en qué contribuyo yo a esta región? Porque están viendo que se meten en problemas políticos y judiciales si no lo hacen”.

Para Luis Gilberto Murillo, el aspecto deliberativo interno del Gobierno es un desafío grande, “porque las empresas se acostumbraron a tener un proceso deliberativo especial de sus proyectos y muchas han visto este sistema como un mero trámite y no es así”.

Según su experiencia, la bisagra es la ANLA, “pero mucho de lo que debe hacer no dependen de ellos, sino de las condiciones económicas y recursos que tenga”, al tiempo que apuntó también a la necesidad de contar con jurisdicción ambiental de apoyo.

Eduardo Uribe, por su parte, apunta a la necesidad de mayor compromiso de los Gobiernos para mantener la política ambiental. “Las políticas son bonitas pero tienen que dar incentivos fuertes para que las instituciones las adopten y las hagan cumplir”.

Esther Valdivia apuntó a la necesidad de agilizar trámites en la resolución de los proyectos de EIA que se presentan, así como también a la valía de un Registro de redactores de EIA, “como hay en Perú y otros países, que es una base para tomar como punto de partida, aunque no siempre hablamos de calidad”.

Por su parte, Roberto Cárdenas apuntó a un elemento clave en este proceso: la generación de confianza entre todos los agentes implicados en el EIA. “Las comunidades, las empresas, la Autoridad… todo el mundo desconfía de los profesionales del  EIA y hay un ejercicio grande de construir la confianza de base y para eso es necesario que todo el mundo conozca a fondo los procesos, que haya transparencia”.

Gabriel Medina reconoció que el EIA en Colombia ha tenido mejoras a lo largo de estos años, “pero debemos entender su papel y no creer que esta herramienta lo soluciona todo”. En este sentido, apuntó al compromiso de los sectores regulados de manera temprana para incorporar al medio ambiente en las decisiones que toman, así como hacer los procesos más deliberativos y de decisión política como tal.

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Laura Fernández Baco

Laura Fernández Baco

Gerente General INERCO Consultoría Colombia